25-02-2015

Un nuevo paradigma de la víctima para un sistema acusatorio

La Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC), a cargo de Malena Derdoy, tiene la finalidad de alentar y acompañar la participación de la víctima en el trámite judicial y evitarle nuevas experiencias traumáticas. Actúa como apoyatura del fiscal y pone a la víctima en un rol protagónico. Un cambio de paradigma acorde al sistema acusatorio en vereda.
Imagen ilustrativa

Atravesar un proceso penal por parte de una víctima, puede resultar una experiencia traumática, que implica enfrentarse con el despersonalizado trato de los funcionarios judiciales, con la exposición de aspectos íntimos de la vida privada frente a un público anónimo que muchas veces se percibe como amenazante, con instancias burocráticas complejas y a menudo incomprensibles para quienes nunca pisaron un tribunal.

Para atravesar el proceso penal, una víctima requiere, en primer lugar, asumirse como tal, es decir, como un/a ciudadano/a consciente cuyos derechos fueron lesionados. El menor o mayor éxito de ese camino depende en gran medida de la calidad del acceso al servicio de justicia, determinado absolutamente por la posición económica y status social de la víctima.

Para contrarrestar estas inequidades, la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, creó la Dirección de Orientación Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC), a cargo de Malena Derdoy.

En 2014, la Procuradora General de la Nación creó una comisión de estudio la situación de las personas afectadas directamente por la comisión de ilícitos penales. Una de las conclusiones a las que se arribó es que existen dispositivos ajenos al Ministerio Publico Fiscal que asisten al inicio a la víctima, pero su acompañamiento se va diluyendo con el avance de la investigación, que el asesoramiento e información general a las víctimas es limitado durante la investigación y juicio, y prácticamente inexistente en etapas de ejecución de la pena. 

Fue a partir de ahí que se decidió crear la DOVIC con el objeto de “levantar todas las barreras que en estos casos suelen entorpecer el acceso de las víctimas al sistema de justicia y aventar los riesgos de que su contacto con el proceso penal con lleve nuevas experiencias traumáticas”, así como alentar la participación de la víctima en el trámite judicial y facilitar la reducción de los índices de impunidad registrados en estos segmentos de criminalidad compleja [ver Resolución PGN N° 1105/14]. 

“Nosotros acompañamos a la víctima en el proceso, se le explica lo que es un juicio, la importancia de la denuncia, se le brinda información respecto de los avances de la causa (…) Somos una apoyatura del fiscal, si surge información clave para la causa que la victima quiera aportar pero que no se sintió cómoda, o no pudo o no supo, o por algún motivo no pudo aportarla antes, nosotros tratamos de acercarla siempre que la victima quiera, porque nos interpele el deber de confidencialidad”, explicó a Myt Malena Derdoy.

La DOVIC tiene como función asistir a víctimas de cuatro tipos de delitos complejos, como son la violencia policial,  la trata y explotación, el maltrato y abuso sexual infantil y la violencia de género. Se crearon cuatro coordinaciones que abordan cada problemática puntualmente. La DOVIC trabaja con los “gestores”, que son funcionarios designados por cada fiscal que hace de vínculo de enlace entre las víctimas con la que trabaja cada fiscalía y la DOVIC.

Malena cuenta que muchas veces “llegan las personas y no tienen ni idea de por quién tienen que preguntar, ni a donde ir, muchas veces vienen con papeles que presentar gente que no sabe leer.  También hay casos en los que les da miedo entrar, nos han llamado de fiscalías para acompañar a victimas que tienen temor a ingresar”.

En efecto, uno de los ejes de trabajo de la Dirección es la dificultad de las personas de asumir su rol de víctimas cuyo derechos fueron lesionados. “La OMS dijo en abril del año pasado, cuando presentó el informe,  que una mujer tarda entre 10 y 12 años en denunciar a su pareja golpeadora. En el transcurso de esos 12 años, ¿qué hace suponer que esa denuncia la va a poder sostener? Nada. Se anima a denunciar en un momento de crisis, de furia, de angustia o de desesperación, o de temor absoluto. Poder sostener eso en términos emocionales, en términos económicos, en términos familiares, es inviable en muchos casos”, señala Malena. Así, por ejemplo, “una de las mayores complejidades que nosotros abordamos en los casos de violencia de género es la importancia de que la victima declare. Si la victima a logrado separarse del victimario es más facil, pero en muchos casos la victima vuelve con el victimario”, cuenta.

“Hace poco avisamos a una señora que el juicio comenzaba en febrero y nos dijo ´imaginate que yo declaro en contra de él y después nos vamos a casa y a la noche cenamos juntos´. Nosotros siempre tratamos de acompañar la voluntad de la víctima, de que cuente con toda la información para que pueda mantener la causa y que  redunde en beneficios para su vida. Recomponerse lleva tiempo, no es de un día a otro;  y no es solo mediante el sistema judicial, sino que este es solo una parte de un entramado de relaciones mucho más complejas y en algunos casos, perversas. No hay una única respuesta y cada víctima tiene su historia, trayectoria y angustia. Y también su salida y forma de recuperar su decisiones”, sostiene la titular de la DOVIC.

Este servicio de acompañamiento a la víctima, que rompe con la lógica predominante en las diferentes esferas del Poder Judicial, lejos de generar resistencias ha sido bien visto y acompañado por un amplio espectro de magistrados y funcionarios judiciales. “Para la DOVIC es fundamental contar con la colaboración de los fiscales, que nos quieran ayudar y que nos abran las puertas de sus oficinas. Todas las fiscalías han tenido muy buena predisposición al momento de designar a los gestores. Tratamos de ser un organismo que dialogue con todos los organismos que hay afuera y con todas las aéreas que hay adentro. Si nosotros nos quedamos en la planta baja de Perón estamos destinados al fracaso”, manifiesta.

Un cambio de paradigma para un sistema acusatorio

El nuevo Código Procesal Penal del tipo acusatorio, recientemente aprobado, centraliza la capacidad de investigación en el fiscal, dejando al juez la capacidad de valorar las pruebas y de juzgar. Para que este nuevo sistema pueda ser aplicado plenamente, se requiere ir adaptando y creando los dispositivos necesarios dentro del Ministerio Publico Fiscal, para que obedezcan a la nueva lógica donde las víctimas son el eje.

Malena nos habla de esta nueva concepción del rol de la víctima es poner a la víctima en un lugar protagónico, en una teoría del caso que tenga a la víctima como eje. Porque además la mayoría de las víctimas son victimas testigos. La mayor información la aporta la victima que sufrió el delito. En ese sentido, uno de sus objetivos es evitar la re-victimización. Esto se logra dándole credibilidad al relato de  la víctima, más allá de que después se logre una sentencia favorable o no.

Por otra parte, a pesar de que una persona se asuma como víctima, y tenga la fortaleza emocional y la decisión para iniciar una demanda judicial, el tener recursos económicos escasos se convierte en un obstáculo casi insalvable al momento de constituir una querella. Malena sostiene que “la querella es entonces una figura de clase” porque solo puede sostenerla el que tiene plata. Entonces, si la persona no tiene el dinero para pagar un abogado para presentarse en la causa, para seguir la acción, o para constituir una querella, tiene que tener un fiscal que le garantice esa justicia. "La víctima tiene que tener una buena representación de sus padeceres, de sus dolores, porque no es más que eso, nosotros aquí atendemos dolores", dice Malena.

Desde su puesta en funcionamiento el 4 de agosto del 2014 a enero de 2015, la DOVIC atendió más de mil casos, es decir, más de 10 casos por día. A esto hay que sumar los 345 casos que ya estaban en trámite en la OFAVI, organismos disuelto y reemplazado por la DOVIC. Todo contando con un equipo multidisciplinario, que incluye psicólogos, trabajadores sociales, abogados y administrativos.

La importancia dada a la DOVIC por parte de la Procuración, puede adivinarse en la decisión de construir una puerta de acceso directo al lado de la puerta de ingreso principal de su sede central en la calle Perón, donde cualquier víctima puede ingresar y ser atendida apenas al pasar la puerta.