05-03-2015

Un control efectivo de las operaciones en el futbol

La AFIP dispuso que solo los clubes de fútbol o los mismos jugadores puedan poseer derechos económicos sobre los pases, excluyendo a terceros. La medida pone fin a la extendida práctica de evadir y lavar dinero mediante la triangulación de pases de jugadores, utilizando “paraísos fiscales deportivos”. La posible participación de la banda narco “Los Monos” en el negocio. El deber de los clubes de prevenir el Lavado de Activos, en tanto como Sujetos Obligados ante la UIF.
Imagen ilustrativa

El 19 de febrero, la AFIP dispuso que todos los contratos de traspaso de jugadores  que se celebren a partir del 1 de mayo del 2015 -inclusive-, no podrán conceder derechos económicos a terceros, quedando estos reservados únicamente para los clubes de fútbol o para el mismo jugador. La disposición pone fin a un mercado plagado de manejos turbios en los que reinaba la triangulación como mecanismo de evasión y lavado de dinero.

Desde hace tiempo que la AFIP viene investigando posibles maniobras fraudulentas en el mercado de pases, algunas de las cuales involucran a intermediarios registrados en la AFA. Por ejemplo, una causa judicial puso la lupa sobre el jugador Angel Correa, cuyo pase se sospechaba pertenecía en parte a la banda narco rosarina “Los Monos”.

En diciembre del año pasado, la FIFA dispuso en su artículo 18 bis del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia, que “los jugadores deberán pertenecer a los clubes o ser ellos mismos los dueños de sus pases” [ver]. En sintonía con esto, la AFIP dispuso que a partir del 1 de mayo inclusive, los contratos solo “podrán conceder derechos económicos únicamente a un club de fútbol o al jugador de fútbol profesional involucrado, no pudiendo conceder a terceros el derecho de participar, parcial o totalmente, del valor del futuro traspaso de un jugador de un club a otro u otorgarles derechos relacionados con futuros fichajes o con el valor de futuros fichajes” [ver].

El viejo y extendido truco de triangular

Hace años ya que el mercado de pases de jugadores se convirtió en uno de los tantos teatros de operaciones de la especulación financiera. Los grupos empresarios invierten en jugadores, de la misma manera que lo hacen en el mercado a futuro de soja, petróleo, trigo o en la compra de bonos o títulos financieros. Se hacen dueños de una parte o de la totalidad de los derechos económicos sobre un jugador, cuando estos están en la cantera y no valen prácticamente nada. Luego, muchas veces con cierta correspondencia de algunos técnicos, facilitan la “colocación” de los jugadores, los ubican en determinados clubes donde obtienen visibilidad y aumentan su valor. La operación concluye cuando pueden vender los jugadores al exterior, donde actualmente sobresalen los nuevos mercados con gran liquidez por la renta petrolera y gasífera, como Arabia Saudita, Rusia o Emiratos Arabes.

El mercado también se convirtió en una manera efectiva, y poco castigada por la justicia, de evasión tributaria. El mecanismo más extendido para llevarlo adelante es el de la triangulación. Esto consiste en realizar el pase y transferencia de un jugador entre dos clubes a través de un tercero, con la finalidad de disminuir los controles y las cargas impositivas. A estos clubes, se los llama “paraísos fiscales”. A través de la Resolución N° 3376/2012, la AFIP creó en agosto del 2012, el Registro Dinámico de Paraísos Fiscales Deportivos, en él, por ahora,  figuran como paraísos fiscales los clubes uruguayos Fénix, Cerro, Rampla, Sudamérica, Boston River, Bella Vista y Progreso; los chilenos San Felipe y Rangers, y el suizo Locarno [ver Resolución].

El mecanismo es muy sencillo. Los paraísos fiscales deportivos están en lugares donde la carga impositiva es muy baja. A ellos se vende el jugador desde el club de origen, por un valor mucho menor al real, reduciendo el monto de la operación y en consecuencia, la carga a tributar en el país. En el paraíso fiscal deportivo el jugador nunca juega, sino que es vendido inmediatamente desde allí al club que efectivamente lo compra por el precio que vale en realidad para el mercado.

Uno de los casos de mayor repercusión fue protagonizado por el entonces presidente de River, José María Aguilar, con el club Locarno de Suiza en agosto del 2006. En un típico contrato de triangulación, River se desprendió de diferentes porcentajes de los pases de Gonzalo Higuaín, Fernando Belluschi, Augusto Fernandez, Mateo Musacchio y Juan Antonio a cambio de 13 millones de dólares, en una operación claramente perjudicial para el club. El beneficio fue obtenido por quien controlaba el club suizo de segunda división, el empresario israelí Pinhas Zahavi. El Pipita Higuaín por ejemplo, fue transferido al Real Madrid, pasando por el club Locarno donde nunca jugó, solo en los papeles [ver].

La lista es enorme. Según el expediente 42.692 de la Asociación Uruguaya, Ustari pasó por Fénix antes de llegar a Boca. Por Sudamérica desfilaron Jonathan Santana, Fernando Ortiz, Víctor Zapata, Juan Cobelli y Vismara. Por Progreso, Román Martínez, Gracián y Domingo. Por el club Fénix, Stracqualursi, Gigliotti, Neira, el chileno Monje, Vergini y Cristian Lema. Por Atenas, Caraglio. Por Chile, Pablo Ledesma, Parra, Matheu, Marcos Figueroa, Brian Sarmiento y Javier Toledo. Luciano Civelli viajó por San Felipe y Sudamérica antes de aterrizar en U de Chile [ver].

Ya en el 2012, la AFIP bloqueó los CUIT de 146 empresarios que actúan como intermediarios en el mercado del fútbol, a quienes comenzó a investigar por sospecha de prácticas irregulares. Si tomamos en cuenta que en la web de la FIFA había 217 inscriptos como intermediarios en la Argentina, los investigados representan el 67% del total.

Las maniobras de triangulación tuvieron un momento de gran visibilidad pública en octubre del 2013,  cuando desde el  Juzgado de Instrucción N° 4 de Rosario a  cargo de Juan Carlos Vienna, se envió una comunicación a la AFA, en la que le ordenaba impedir una eventual transferencia del jugador  de San Lorenzo, Angel Correa. En la investigación, se sospechaba que el 30% del pase pertenecía a la banda narco rosarina “Los Monos”, surgida del barrio Las Flores, de donde también es oriundo el jugador [ver].

Dada la nueva resolución de la AFIP, solo los clubes de fútbol o los propios jugadores podrán disponer de derechos económicos sobre los pases. Los clubes de fútbol y la AFA misma, en tanto Sujetos Obligados ante la Unidad de Investigación Financiera, deben cumplir con las obligaciones destinadas a prevenir, impedir y detectar el lavado de activos, entre ellas, verificar establecer un control de las operaciones, los fondos involucrados, identidad de los beneficiarios, etc. La medida de la AFIP, busca poner fin a los negociados y mecanismos evasivos creados al calor de este mercado.